sábado, 8 de octubre de 2011

Perú y el camino a la tierra prometida



¡Ay Perú, Perú! porque te has vuelto tan impredecible. Antes todo era más fácil. La derrota era casi un hecho y apostaba siempre por el rival. Así, aunque mi tristeza por el partido se evidenciaba durante y al término del mismo me quedaba mi premio consuelo: el dinero ganado. Era pues una costumbre, desde que tengo memoria; ya que, yo nací viendo un Perú ametrallado por críticas, indisciplinas y con ese viejo recuerdo que se reposaba en los 70´s. Ese que yo tanto desee vivir.

Una luz de esperanza se asomaba con la Copa América. Furor, emoción, alegría -es decir, todas esas sensaciones tan bellas que te da el fútbol- por el tercer puesto en el torneo me dejaban creer en un Perú distinto. Ese Perú que yo tanto soñé con ver alguna vez estaba ahora frente a mis ojos. Pensé “¿Así se siente?... Gracias” (no a Dios, porque dudo de su existencia. Di gracias a la vida).

Estaba entonces sumergido en esa marea de la emoción y su amigo inseparable: la ilusión. Cuando me di cuenta era tarde, ya creía en logros buenos, en más alegrías. En ese droga tan sublime que es gritar goles de victoria. Pero la experiencia en estos pocos años de joven idealista me ha dejado en claro que nunca debes pensar en cosas tan buenas. Que ilusionarse solo sirve para aumentar el dolor cuando no se consigue lo esperado, pues aunque se siente bien, lamentablemente, y maldigo la ilusión por ello: no es real.

Debes ver el vaso no medio lleno sino medio vacío. Es mejor, actúas con más cautela. No te confías. Mi mente ya había como bien se dice en el hermoso lenguaje criollo “pisado tierra”. “Las eliminatorias son las que importan. Son las que finalmente nos llevarán a Brasil en 2014 (si antes no se acaba el mundo)”. La mente del ser humano es increíble. Es fría -comparado con el corazón-, muy fría, calculadora y centrada. Siempre con las cosas claras.

Debo admitirlo, me equivoque. Yo y mi mente nos hacemos responsables por lo que creemos. Yo pensé que la historia feliz, esa que está esparcida en cuantas novelas he leído, eran solo para los libros o las películas románticas. No para la vida real, no para la simple vida que me tocaba en este tiempo, en los que el mundo está de cabeza. No pensé que la pieza de baile durará tanto.

Gracias mi maldito Perú. Gracias por la victoria, por la alegría, por hacerme sonreír en momentos de mi vida que la sonrisa aún debe estar encerrada, por permitirme darle un beso más a mi madre y un abrazo más a mi hermano que vieron el partido conmigo. El baile se disfruta mejor con una o más personas al lado y, mucho mejor aún, si la persona que te acompaña es alguien tan querida por uno.

Pero  te maldigo por mi apuesta. Deje de ganar dinero, eso por el que todo el mundo se ha vuelto loco por conseguir. Ese papel con letras y números impresos por el que la gente está dispuesta a dejar la vida. J. Está bien, no te preocupes, el dinero a mi no me importa tanto, no todavía. Te doy licencia a que te equivoques asi más seguido. Dame otra alegría. Otra emoción, otra ilusión. No hay que preocuparse si al final no llegas a la tierra prometida, lo tomaré como una desilusión más, pero al menos…-por favor- intenta llegar.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Nota en goal.com : Universitario campeón de la Libertadores sub 20


Es difícil ejercer la labor del periodismo en momentos como este, en momentos que uno no tiene palabras para describir la magnificencia que nos ofrece el fútbol día tras día. En momentos que uno no sabe si llorar o reír de alegría y dar las gracias por vivir en tiempos como este, en tiempos en que el Perú vuelve a encontrar una legión de talentos, de muchachos que ilusionan por un juego aguerrido, atrevido y maduro, un juego de grandes, un juego de titanes.


Tal vez Alianza Lima tuvo más chances, por la categoría de sus jugadores –los cuales muchos ya participaban en primera-, de llegar a la final de la Libertadores sub 20; no obstante, el cuarto puesto no es para nada sinónimo de derrota. La participación de Universitario y Alianza Lima en este torneo es sinónimo de nuevos talentos, de nuevos joyas, ya que nombres como los de Bazán, Hurtado, Soto, Trujillo, Polo, MImbela, Flores o Vargas –y tantos otros que no nombro por el límite del espacio- serán los que empujen a sus equipos y al país a un crecimiento importante en los años por venir.


Hoy es noche de celebración, de alegría que uno espera no se acabe nunca, de orgullo por un equipo que marcó historia. Hoy es la noche en que Universitario de Deportes es campeón de América, que poco o nada tiene que ver que sean de la sub 20, porque estos muchachos –junto a los blanquiazules- juegan aún mejor –sin ánimos de ofender- que muchos de los equipos que están en Primera.  


Hace pocas horas, el equipo crema venció a Boca Juniors en el Monumental de Ate a  casi lleno total, el estadio era una verdadera fiesta. Un equipo xeneize que siempre impone ese temor ante cualquier conjunto al que se enfrenta, porque pertenece al hogar de grandes personajes del fútbol argentino y mundial. Un Boca que llegaba a la final con el goleador del campeonato, Sergio Unrein, para ahogar el grito de euforia en la cancha de Universitario, para reafirmar el registro de la historia que Boca es un grande y para sellar el invicto en este torneo continental.


Sin embargo, en frente tenía a un equipo que no venía a dar su brazo a torcer, que estaba dispuesto a hacer vista ciega a las estadísticas, al nombre del histórico equipo argentino, a faltarle el respeto a un gigante. Y celebrar junto su gente que cumplió con asistir, junto a los compañeros que dejaron el alma para estar en la final, junto a la nación entera que se vistió de crema y esperaba el final del partido para gritar “Campeón”-una palabra, que a los peruanos, nos hace mucha falta-.


Fueron 90 minutos de un juego vibrante, de emociones tempraneras, de alegría y de preocupación,  con el gol de Ampuero al minuto 24 y, poco después, el empate del argentino Rossi al primer minuto del segundo tiempo. El último tramo del encuentro, no apto para cardíacos. Boca por un lado, con la fuerza y temperamento que lo caracteriza en todas sus categorías, no dejaba de buscar el gol y generaba constante peligro en el arco de Cáceda. Universitario, por el otro, contraatacando y con la ardua labor de mantener sólida la defensa. Al final, el árbitro decretó el empate y todo se definiría en los penales. El partido, colmó con las expectativas de los que tuvieron la dicha de verlo en la tribuna.


Boca cumplió su cometido, no perder durante toda la Copa Libertadores sub 20 pero –increíblemente- eso no era suficiente para llevarse el trofeo, aún debía vencer a la “U” por penales. Y por incontables factores psicológicos y físicos que podamos encontrar en la definición de los “doce pasos”, la copa se quedó en el Perú, con Universitario de Deportes. Duarte, junto a los compañeros, hinchada y todos los peruanos detrás, alzó la Libertadores, alzó la felicidad hecha materia, alzó la gloria.  

sábado, 25 de junio de 2011

España, Barcelona B, o “La nueva Roma” es el campeón de la Euro Sub 21



Hoy, una persona de aquellas que fundamenta tan bien lo que piensa que siempre te deja con cierta intriga me dijo, tal vez en tono risueño -casi el 90% del tiempo lo es aunque a veces la hago renegar por mi carácter cerrado y empedernido-  o con cierta voz de reclamo -tal vez un poco de ambas- una oración muy directa sobre mi descontento eterno hacía el equipo que todos admiran. Hacia el equipo que todos escogen en el PES. Hacía el equipo que hace feliz a todo el mundo menos a mí porque lo detesto con toda el alma.

“Tú eres alérgico al Barcelona, no te importa que sea, si tan solo escuchas esa palabra te molestas”. Y apenas lo oí me sorprendió una vez más porque otra vez acertó en sus dichos. Obviamente, en un primer momento, me reí porque me pareció algo exagerado, pero con lo que estoy a punto de escribir (Eurocopa Sub 21) ahora me doy cuenta lo ciertas que eran esas palabras. Lo digo públicamente ante todas las personas que conozco: Yo detesto al Barcelona, no por su juego, porque en fin sería ciego para no reconocer ello, sino por su actitud.

Y hoy lo detesto más que nunca porque hace no mucho, y existe un post como evidencia, dudé de mi odio hacía este equipo que todavía no se sabe si es español o catalán, que se cree tan bueno que manda al técnico de segunda a un equipo Top de Europa y, lo peor de todo, que estos últimos “muevan la colita” porque le sueltan un señor que nunca dirigió en primera, no sé que le sucede al mundo, ya no hay respeto por los técnicos de primer nivel (Ancelotti lo dejaron varado ¿Qué se han creído?).

Y así, de taquito colocando al extraordinario equipo catalán, faltaba que lo dirija Luis Enrique y ya podíamos hablar de que el Barcelona B –o la nueva “Super Roma”- ganó la Eurocopa sub 21. Válgame dios aquel que me llame exagerado porque los catalanes Montoya, Bojan Krkic (su apellido eslavo lo dice todo), Rubén y los “españoles” Jeffrén y Alcántara formaron parte de esta plantilla. Pero, no entiendo, yo estaba seguro que estos dos últimos jugadores no eran de nacionalidad hispana. Yo estaba seguro que Jeffrén Suárez era venezolano y Thiago Alcántara era brasileño –ahora me doy cuento que no sé nada de fútbol, que frustrante-.

Un plantel lleno de estrellas que jugó ante una Suiza que desde hace algunos años cumple buenos roles en los torneos juveniles y que, sobre todo, sus jugadores saben marcarse metas y no irse por el camino fácil. El gran Ben Khalifa puede dar prueba de ello porque dejo atrás –y con ello el mensaje de que quiere ver hasta dónde puede llegar, todo un valiente- al mismísimo Barcelona para fichar por el Wolfsburgo. Pero esa historia no tiene mucho que ver con el tema, solo quería recalcar su valentía, así que volvamos a la Euro.

Una Eurocopa que la gano España, que por supuesto era el favorito, y que lo ganó muy bien, en la cancha. Le dio un baile a Suiza, parecía Barcelona por el gol de Alcántara. Ah claro, es casi un Barcelona, solo hay que cambiarle de remera a los jugadores –que ingenuo soy para olvidarlo-.

Así culmina una nota más de este renegado semi-escritor que tiene un completo desagrado por los blaugranas pero que tiene amigos que lo adoran, que se puede hacer, yo respeto las opiniones. Por lo menos hice que una hincha acérrima del cuadro catalán sea seguidora de este blog, eso recompone en algo mí frustración y me satisface infinitamente. Ahora con toda la amargura descargada en estos párrafos solo me queda repetir lo que alguna vez dijo “Mou”: ¡Visca el Barça! Y terminar de ver la película que me recomendaron: Vicky Cristina Barcelona del inacabable Woody Allen, que, por cierto, ganó un Óscar ¿Hasta en eso ganan? ¬¬, me mato, mejor dejo de escribir.   

sábado, 18 de junio de 2011

El fenómeno “Pazzini”: Los jugadores con poca prensa pero de gran juego




Un amigo, gran conocedor del fútbol italiano, me comentaba que Pazzini era, a su juicio, el mejor delantero de la Serie A. La base de haber visto el calcio por una cantidad de años incontables daba cierta credibilidad a su afirmación. Nunca había observado a Giampaolo con detenimiento, pues lo condené cuando se fue de la Fiorentina por no afianzarse en el equipo titular.  Gilardino y Mutu eran los inamovibles del gran Cesare Prandelli y Pazzini, quien era visto como un juvenil, tuvo que resignarse a mudarse lejos de Florencia.

Sabía que apenas se puso la remera de la Sampdoria empezó a hacer goles importantes para el equipo. Junto a Cassano formaban una delantera letal en el cuadro de  la ciudad de Genova. Eran dos jugadores rescatados de equipos  que no le dieron la confianza (Real Madrid y Fiorentina) para mostrar todo su talento  y ahora repartían alegrías a los hinchas genoveses. El mundo da vueltas y a estos dos jugadores les llegó la oportunidad.

Pero más alarmante que darme cuenta que la Fiorentina había cometido un gran error al dejar ir a unos de los mejores “Killers” de la Serie A (Hoy, Pazzini se encuentra brillando en el Inter de Milán) fue saber que esta historia se repite constantemente en las distintas ligas del mundo. En Inglaterra, en Alemania y como dejar de lado el torneo descentralizado en mi criollísimo y bellísimo Perú.



Andy Carrol (Liverpool): el “9” inglés que nadie veía

Es una historia conocida por todos que una de las pocas falencias del equipo de Capello es no contar con un “9” puro. Un delantero que sea ágil para el ritmo del estilo inglés, de estatura importante y, lo más importante, que anote goles. Por ese puesto han pasado infinidad de postulantes pero ninguno cumplía con las expectativas requeridas. Ni Owen, ni Defoe, ni Crouch. Intentaron colocar a Bothroyd (un jugador de la segunda división) en el puesto pero no causo mayor impresión.  Y ahí estaba Carroll, que por supuesto nadie tenía en carpeta, y quien, tras una polémica jornada en arresto, volvió a las canchas con el Newcastle United para demostrar lo que mejor sabe hacer. Anotar goles y de paso darle una gran ayuda a su selección.

Sandro Wagner (Werder Bremen): Un bravo lejos de Baviera

Hace unos años, en aquella Eurocopa sub 21 del 2009, en la final entre Alemania e Inglaterra, un espigado delantero  se convirtió en la figura del partido tras anotar dos goles y así dejar sin chance a los británicos de alzarse con el trofeo. Su nombre, Sandro Wagner, un canterano del Bayer Munich que pasaba sus días paseándose en la segunda división alemana con el Diusburgo. Nadie se explicaba como un jugador con agilidad, a pesar de su 1.94 metros de altura, y gran capacidad técnica para mandar pasas y anotar goles  se encuentre en la segunda división. Todo ello porque los diarios al único gigante que hacián dueño de las portadas era a  Luca Toni. El Werder Bremen del buen Claudio Pizarro no dudo en darle una oportunidad y hoy, junto a “Pizza” forman el ataque del equipo verde.

Irven  Ávila: Ya no es un Beybe 

La sub 17 fue su principal vitrina, aunque, tal vez no para la “U” pues lo dejaron partir sin presión alguna. Irven Ávila llegaba a un tal Sport Huancayo, un equipo recién ascendido de la Copa Perú. Como todo club recién ascendido, el plan era no descender. Para ello, los principales mandatarios del equipo huancaíno contrataron al volante Johan Sotíl y le dieron la chance al juvenil Ávila para cumplir con lo esperado. Lo que no sabían los dirigentes es que esta dupla estaba destinada para hacer temblar a los grandes. Sotil alimentando de buenos toques a Àvila y este con la labor de embocar todas las oportunidades. Ya fue convocado para un microciclo con Markarián pero aún no es parte de la selección nacional. Desde Portugal, se dice que ya lo siguen clubes como el Sporting de Lisboa, será cuestión de tiempo para saber si Irven Beybe Ávila es el  futuro delantero dueño del ataque en la selección peruana.